La abundancia está en tu mente

¿Quieres ganar más dinero y vivir de manera abundante, realizada y plena? Entonces, lo primero que necesitas hacer es trabajar tu mentalidad.
Si de verdad estás comprometida a terminar de una vez por todas con tus problemas económicos, hace falta que comprendas la dimensión emocional del dinero y asumas que mejorar tu economía pasa por dedicar tiempo y esfuerzo a tu Desarrollo Personal.

Psicología del hater

¿Sabías que tus haters posiblemente sean tus mayores fans? Reflexiónalo. En el fondo tiene lógica… Al contrario de lo que solemos pensar, lo opuesto al amor, NO es el odio, sino la indiferencia. Por eso decimos que del amor al odio, tan sólo hay un paso. Lo que le sucede al hater es que no sabe canalizar correctamente sus pasiones.

¿Qué bloquea tu abundancia?

Creo firmemente (y lo creo porque la vida me ha demostrado que así es) que la abundancia es un estado interior. No se trata de cuánto tengas, sino de cómo te sientas. Al final, cómo nos sentimos determina nuestra vibración. Y atraes lo que vibras, ¿recuerdas? Por eso, si deseas abrirte a la prosperidad, no te hace falta jugar a la lotería. Más bien, lo que necesitas es trabajar en ti.

Cómo tomar riesgos sin miedo

Si quieres saltar, tendrás que tomar impulso y alzar los dos pies del suelo a la vez… No hay otra. Al igual que en la vida, si de verdad deseas ganar, tendrás que ser capaz de tomar riesgos sin miedo.
O aprender a lidiar con él, mejor dicho.

Por qué deberías invertir en tu Desarrollo Personal

Creo firmemente que todo el mundo debería invertir en su Desarrollo Personal. Sí, he dicho INVERTIR…. Porque para mí, apostar por tu propio crecimiento nunca será un gasto. La cantidad de dinero y tiempo empleada en llegar a ser mejor persona y alcanzar tus objetivos en esta vida, sin duda, te dará rédito con creces.

De la Luna al Sol: Tu viaje cósmico del héroe

Todo el mundo aspira a realizarse. El deseo de beber las mieles del éxito y coronarse de laureles es inherente a cualquier humano. Por lo menos a todo ser humano que ha satisfecho sus necesidades más básicas. El prestigio y la autorrealización se encuentran en la parte más elevada de la pirámide de Maslow.