La proyección de la sombra

¿Alguna vez te has preguntado qué es la proyección de la sombra y si es algo en lo que a veces incurres, o de lo que eres víctima?

Antes de entrar en el análisis de la sombra es necesario tener claro su indiscutible vínculo con el mecanismo psicológico de defensa que es la proyección. Para proteger nuestro ego y evitar emociones complicadas, tendemos a proyectar en otras personas aquellas pensamientos, sentimientos o atributos que nos parecen inaceptables y con las que no queremos identificarnos (aunque en realidad nos pertenecen)

Lo que proyectamos en otros son ideas e impulsos inconscientes, y por eso, desde la visión de la psicología analítica decimos que estamos proyectando «la sombra».

El arquetipo de la sombra

La sombra es universal. Todos la tenemos y todos comprendemos que hay una parte oscura de nuestra personalidad que no termina de ser del todo reconocible para nosotros mismos. Y es que la sombra no es únicamente la ausencia de luz; en la sombra encontramos interesante material simbólico y arquetípico.

Por un lado, la sombra representa aquellos atributos que hemos reprimido al inconsciente por no ser aceptables según nuestra educación, cultura, sociedad, valores, etc. Aquí estamos hablando de impulsos, emociones, instintos y rasgos que no están bien vistos, como la ira, la violencia, la envidia, la avaricia… etc.

Pero no todo es malo en el reino de lo oscuro… En la sombra también encontramos tesoros escondidos, como talentos y dones que nos pertenecen y que nos ayudarán a desarrollar nuestra individualidad más auténtica, pero que aún no hemos integrado ni desarrollado. Estos «tesoros» a veces los proyectamos también en los demás, especialmente si se trata de figuras de autoridad que tendemos a idealizar. Por ejemplo, cuando proyectamos un «tesoro» de la sombra en nuestro terapeuta se denomina «transferencia»

Entender la proyección de la sombra

La proyección de la sombra es el mecanismo mediante el cual atribuimos a otras personas, aquello que no somos capaces de reconocer en nosotras mismas. En cierto modo, buscamos protegernos de tener que afrontar nuestra propia oscuridad, pero por otro lado, también es posible que entremos en conflicto directo con otra persona, ya que aquello que proyectamos terminará irritándonos. Cuando proyectamos la sombra, en el fondo estamos visibilizando nuestras propias luchas internas.

Cuestionar aquello que nos hace reaccionar de manera exagerada y evaluar el origen de nuestra activación emocional buscando en él elementos en sombra, es un ejercicio invaluable de autoconocimiento. Si nunca lo hacemos, terminamos viviendo una falsedad, experimentando lo real desde una narrativa que nada tiene que ver con lo de afuera, sino que está fuertemente teñida de nuestros complejos.

En ocasiones, podemos ser nosotras el objeto de proyección de la sombra de otra persona. Como puedes imaginarte, no se trata de una situación cómoda.

Cuando un tercero proyecta tu sombra en ti, puedes sentirte emocionalmente removida, confusa y vulnerable debido a comportamientos a los que no encuentras una explicación lógica. La comunicación y el diálogo con esa persona son extremadamente complicados y la relación termina deteriorándose. Y aunque también puede constituir una oportunidad de autorreflexión para nosotras, en general será importante que aprendamos a poner límites saludables para protegernos de ataques o acusaciones que no tenemos porqué tolerar.

En resumidas cuentas, reconocer e identificar la proyección de la sombra es una vía maravillosa para llegar a una identidad más auténtica. Sin embargo, es importante también aprender a crearnos un escudo ante las proyecciones negativas de otros, y en el caso de que sean positivas (idealización) manejarlo con tiento para no sentir de golpe que alguien nos bajó del pedestal.

¿Trabajas habitualmente con tu sombra?

4 comentarios en «La proyección de la sombra»

  1. Hola Julia! Como estas? Te dejo este mensaje ya que justo me ha pasado algo muy extraño y pude ver en una meditacion que lo extraño era mi sombra. Canalizo animales de poder y se me ha presentado un insecto al cual tenía mucho rechazo una cucaracha, mientras dormía en la noche se me presento en mi cama lo cual acudí a realizar una meditacion profunda y vi que es mi chamana oculta a la que tengo escondida en el zotano! Y me pide ver yo misma siendo una cucaracha muerta rodeada de flores! Creo que ha muerto para darle luz a mi chamana interna bueno es un poco extraño quizás pero ya que me llego este mails te consulto ya que también trabajas con animales de poder por eso te sigo! Gracias! Fuerte 🤗 abrazo soy de Neuquen Argentina

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  2. Normalmente trabajo más con mi sombra que con mi luz. Nunca he reprimido mis impulsos y menos ahora, que estoy en unta etapa de cambio existencial, entre asumir acontecimientos traumáticos y mudar de piel estoy como un polvorín, aún así encuentro momento en los que reírme de todo ello, sobre todo de mí, que buena falta me hace.
    De todas maneras estoy viendo a un especialista médico, porque el torrente de emociones y traumas no superados, es importante.
    No he sido de las personas que tienen dos caras, más bien soy la mujer de las mil caras ;), pero siempre me ha resultado una hipocresia aparentar quien no era por el mero hecho de «quedar bien», no obstante, siempre estoy analizándome y cuando me he dado cuenta de que mi comportamiento no era el adecuado he modificado, rectificado y suavizado, pero nunca me escondo detrás de mi sombra, más bien la llevo como «abanderada» 😉

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    • La sombra siempre va pegada, sí 😉 Es tal cual, Cati. Solo que hay quien no quiere mirarla, pero la vista se le va hacia los demás.
      ¡Abrazo!

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