Rompe con los pensamientos negativos

Si quieres tener una vida feliz, necesitas eliminar los pensamientos negativos y dañinos que surcan tu mente.

Porque querida mía, los pensamientos son la raíz de tu realidad. El universo es mental, ¿recuerdas? 😉 Y todo aquello que piensas tiene un impacto directo en tu situación presente.

Reflexiona sobre ello, tu discurso mental termina despertando determinadas emociones en ti, y esas emociones condicionarán las decisiones que tomes y te empujarán a moverte en una dirección… ¡o en la contraria! Al final, el destino al que llegues dependerá de las ideas que hayas alimentado. ¿Te das cuenta de lo importante que es cultivar tu mentalidad?

Además, los pensamientos negativos terminan haciéndonos caer en una especie de círculo vicioso del que es complicado salir. Me explico: Como tienes pensamientos negativos >> te sientes mal >> como te sientes mal >> no tomas decisiones importantes >> como has caído en la inacción y en la abulia >> te surgen más ideas negativas y desemporadoras >> por tanto, te sientes aún peor y el patrón destructivo continúa.

Pero hay una forma de romper el círculo y vamos a estudiar las diferentes técnicas a continuación.

Formas de eliminar los pensamientos negativos

En el origen de este tipo de pensamientos suele esconderse el miedo y puede terminar desencadenando estrés, ansiedad, depresión y baja autoestima. La clave para erradicar el origen reside en entender tu forma de pensar y recurrir a estrategias que te permitan modificarla.

Por ejemplo:

* Párate y lleva tu atención al presente. Cuando te pilles a ti misma rumiando una idea negativa, ¡deténte! Es hora de llevar tu atención al presente a través de los cinco sentidos: Abre los ojos… ¿qué ves?, ¿qué tienes delante de ti? Escucha… ¿qué sonidos puedes identificar? Inspira… ¿cómo huele la habitación en la que estás o la calle por la que transitas? Saborea… Prepárate un café, un té calentito, una limonada, o métete en la boca un snack saludable. Siente el cuerpo. Realiza unos estiramientos, desentumece los músculos y muévete. Despertar tus sentidos te ayudará a salir de la mente y relajarte. Habitúate a hacerlo cada vez que te sientas agobiada.

* Convierte tus pensamientos en objetos. Asume que no son la realidad sino una representación de ella. Por ejemplo, puedes imaginarlos como nubes negras flotando sobre ti… y luego visualizar cómo se disipan y dejar salir el Sol brillante. Toma conciencia de que son una elección y de posiblemente, se trata de una elección equivocada y dañina.

* Elige tu intención diaria. Y cuestiona si los pensamientos a los que estás dando cabida tienen algún tipo de utilidad para el logro de esa intención. ¿La apoyan? ¿o la dificultan? Si tus pensamientos te hacen el camino más difícil es porque están de más.

* Evita la distorsión de la realidad y del lenguaje. ¿Tus pensamientos están fundamentados o son solo ideas exageradas que te rondan la mente? ¿Qué probabilidad hay de que esa idea negativa sea real? ¿Tiene alguna solidez? Presta atención a la manera que tienes de expresarte y cómo está puede deformar la realidad. ¿Tiendes a omitir información poniendo el foco solo en lo malo y obviando las cosas buenas?, ¿distorsionas la realidad exagerando las experiencias difíciles, los riesgos o las consecuencias?, ¿o quizás generalizas pasando por alto que no todas las situaciones terminan igual? Es hora de hacer un poquito de autocrítca.

* Llévalos al papel. Si tus pensamientos son muy recurrentes y no te dejan en paz. ¡Escríbelos! Darles salida te liberará. Luego rompe el papel en un ejercicio simbólico que representa cómo te deshaces de ellos. Te sentirás más ligera y optimista.

Cambia tus pensamientos

Ahora que ya tienes diversas estrategias para romper el patrón vamos a ver cuál es el proceso que debes seguir para reemplazar tus ideas iniciales por otras más empoderadoras. Porque en tu mentalidad no hay huecos en blanco… Cuando neutralizas una creencia, necesitas otra que pueda llenar el hueco que la primera dejó.

Para ello, primero identifica el pensamiento que te está generando malestar. Por ejemplo: «Me va a salir mal la presentación que tengo que dar en la empresa la semana que viene».

Luego, busca evidencias que te hayan llevado a tener esta idea. Por ejemplo: «Me han avisado con poca antelación», «me pongo nerviosa al hablar en público», «en el instituto me quedé en blanco en un examen oral»

Después, busca evidencias que contradigan tu idea inicial, como: «Ya he hecho presentaciones en la empresa antes y fueron bien», «domino el tema del que tengo que hablar», «es una reunión pequeña y no me siento intimidada», «mi jefe me valora y tengo apoyos»

Luego, crea una frase constructiva que exprese bien tu nueva forma de pensar. Aquí tienes algunas ideas:

«Aunque la presentación ha sido muy repentina, tengo muchos recursos para sacarla adelante»

«Estoy un poco nerviosa, pero a la vez ilusionada por la posibilidad de poder compartir las conclusiones de mi trabajo»

«El proyecto en el que estoy trabajando tiene mucha aceptación dentro de mi departamento y les va a encantar a todos los demás»

Ponte metas pequeñitas y ve avanzando poco a poco. La clave es ir modificando el foco y la forma que tienes de hablarte a ti misma. Y si en algún momento te sientes superada, recuerda que hay muchos profesionales de salud mental dispuestos a echarte una mano. ¡No tienes porqué recorrer el camino sola!

¿Y tú? ¿alguna vez has analizado cómo son tus pensamientos? ¡Te leo! 😉

2 comentarios en “Rompe con los pensamientos negativos”

  1. Creo que eso de la autobservacion de nuestros pensamientos debería ser una materia en la escuela desde que somos niños, es imprescindible para la calidad de vida saber que ocurre en nuestra mentecilla y saber que se puede modificar. Comparto mis ultimas técnicas que me saque de la manga este ultimo mes de escorpio donde mi mente anduvo haciendo de todo jejej . Me ha estado funcionado mucho hablar en voz alta y decir todo lo que estoy haciendo para traerme al presente, lo hago en el coche también, menciono los coches que tengo alrededor enfrente o atrás , su color, y voy diciendo, freno, acelero, vuelta a la izquierda a la derecha y es increíble como hasta el terrorífico trafico de las ciudades grandes como en la que yo vivo puede convertirse en una danza cuando estas presente y fluyes en ella sin estar a la defensiva u ofensiva con los otros conductores, los trayectos se vuelven mas divertidos y tu mente no tiene tiempo de rumiar en los pensamientos escabrosos. También utilizar mi mano contraria para hacer cosas del día a día,normalmente soy diestra pero cuando me cacho mucho en pensamientos negativos del pasado o futuro el hacer todo lo que pueda ( y que no sea peligroso) con la mano izquierda hace que mi día transcurra diferente o por lo menos los momentos en que practico esto.

    Gracias por el post Julia !

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