Cómo ser una mamá emprendedora y no morir en el intento

Ser madre no te cambia la vida. Ser madre te transforma hasta la médula, de arriba a abajo, revoluciona tu ser al completo. Porque cuando nace un niño, también lo hace una nueva mujer. Y esto supone un reto en infinidad de aspectos, de entre los que destaca el laboral. Por eso si eres mamá emprendedora tienes un mérito increíble.

¿Tienes un proyecto? ¡Necesitas un blog!

¿Os acordáis de cuando empezamos a navegar por Internet? Por aquel entonces (1995) éramos meros consumidores de contenido y apenas podíamos interactuar con otras personas. Como mucho teníamos la opción de entrar en una sala de chat y hablar con extraños… Y si eres de las mías, no es tu estilo.

Lo que te define como emprendedora espiritual

Posiblemente sea el mejor momento para emprender que ha habido en toda la Historia: Internet y las nuevas tecnologías han abaratado increíblemente los costes y existe un montón de información gratuita disponible a nuestro alcance. Quién quiere saber ‘cómo emprender’, tiene recursos de sobra para averiguarlo y ponerse manos a la obra.

Desapego a resultados: Cómo alcanzarlo

Si de verdad quieres tener éxito debes eliminar el apego a los resultados. Punto.
Resulta fácil decirlo pero es terriblemente complicado de implementar… Sobre todo, porque cuando una desea algo con todo su corazón, le afecta enormemente el no poder lograrlo. Así somos los seres humanos: Nos mueve el deseo.

¿Tienes grandes sueños? ¡Escríbelos!

Escribir tus más ambiciosos sueños multiplicará tus posibilidades de materializarlos en un 42 por ciento. Increíble, ¿verdad? Así lo demuestra un estudio realizado por la Doctora Gail Matthews, de la Dominican University, en California.

Al rescate de Casandra

El complejo de Casandra resulta revelador para todas las mujeres, pero estoy convencida de que lo van a encontrar especialmente significativo las emprendedoras dedicadas a ámbitos relacionados con lo intangible, como la espiritualidad o el desarrollo personal.