Lo que te define como emprendedora espiritual

Posiblemente sea el mejor momento para emprender que ha habido en toda la Historia: Internet y las nuevas tecnologías han abaratado increíblemente los costes y existe un montón de información gratuita disponible a nuestro alcance. Quién quiere saber ‘cómo emprender’, tiene recursos de sobra para averiguarlo y ponerse manos a la obra.

Además, el status quo ya no se sostiene por inercia. Antes, un trabajo estable y previsible que durara toda la vida nos parecía lo más atractivo del universo, pero resulta que ahora no nos basta. Queremos sentir que contribuimos a algo más grande, queremos realizarnos, queremos vivir con propósito y darle un significado a nuestra existencia. Y sobre todo, queremos colaborar para hacer del mundo un lugar mejor.

Por eso no es de extrañar que cada vez haya más negocios diferentes, conscientes y alineados con una misión. Muchos son el proyecto de emprendedoras espirituales que demuestran un fuerte compromiso consigo mismas y con las comunidades a las que pertenecen. ¿Eres tú una de ellas? Llega la hora de averiguarlo 😉

¿Tienes alguno de estos rasgos?

Quizás tú ya tienes súper claro que eres una emprendedora espiritual. O a lo mejor lo eres y todavía no te has dado cuenta…

Por eso voy a resumirte las características que, a mi juicio, definen a toda emprendedora espiritual que se precie.

1.- Obviamente, eres una emprendedora espiritual si tienes un negocio de carácter metafísico o centrado en el equilibro físico – mental – espiritual. Esto es, si ofreces servicios o productos en el ámbito de las terapias, el reiki, el yoga, la astrología, el eneagrama, la aromaterapia, la numerología, el tarot… y en realidad, cualquier profesión en la que conectar con la esencia del ser y una verdad superior y trascendente es la base.

2.- También lo eres si te dedicas al desarrollo personal y la consultoría o mentoría de emprendedoras y lo haces desde un enfoque consciente y alineado con tus propios valores espirituales y los de tus clientas.

3.- Pero no te dejes engañar: No hace falta que YA estés viviendo de tu pasión para autodenominarte emprendedora espiritual. Puedes considerarte tal si tienes un proyecto ilusionante que te gustaría llevar a cabo. O cuando se trata de un segundo trabajo en paralelo a tu fuente principal de ingresos. También si realizas intercambios u ofreces gratuitamente tus servicios (en este caso, es posible que necesites desarrollar tu mentalidad de abundancia, dependiendo de los motivos que te llevan a no cobrar por lo que ofreces)

4.- La clave para denominarte emprendedora espiritual es que el motor que te mueve a emprender venga de lo más hondo de tu ser, que tengas claro cuál es tu ‘por qué’, tu ‘para qué’, y que éste incluya el poner tus dones al servicio de algo más grande, servir a otros, promover la transformación y la alquimia a distintas escalas. Lo importante para una emprendedora espiritual no es el dinero en sí mismo, sino el impacto de su trabajo. (Lo que no quiere decir que no valore la abundancia, sino todo lo contrario. Una emprendedora espiritual vive la abundancia en todas sus dimensiones)

5.- Las emprendedoras espirituales son fieles a su esencia y a su visión de un mañana mejor. Lo que han aprendido en la vida, es lo que desean de corazón compartir. El DAR se encuentra en la base de su oferta, pero también el aprender a RECIBIR. Porque cuando una solo da, al final, se queda vacía.

A tener en cuenta…

El camino de la emprendedora espiritual no está exento de obstáculos. En absoluto. Quien piense lo contrario se equivoca.

Y es que si para cualquier mujer el hecho de emprender es un acto revolucionario – en el sentido de que durante siglos y siglos de Historia se nos ha negado la posibilidad de ser independientes económicamente – cuando además tu proyecto se sale de lo aceptado como ‘políticamente correcto’, las dificultades se multiplican:

  • Así, es posible que en determinados momentos sientas miedo a sobresalir y llamar la atención, apagando tu brillo para que no ciegue a otros. Esto puede ser síntoma de que percibes la existencia de la Herida de la Bruja y memorias muy ancestrales te están poniendo la zancadilla, llevándote a identificar ‘visibilidad’ con ‘peligro’.
  • Quizás también has experimentado el Complejo de Casandra, y terminaste silenciando tu voz al sentir que no se tomaba en serio tu trabajo, tus dones o tu talento. (Algo frecuente en el nicho espiritual)
  • O a lo mejor, simplemente, se te ha educado para minimizar tu ambición y asumir que será el hombre quién se encargue de cosechar el éxito material. En ese caso, es el Complejo de Cenicienta lo que te achaca.

Lo único claro, es que si de verdad quieres realizarte y poner tus dones al servicio de los demás, tendrás que hacer un trabajo intensivo para romper con los condicionantes del pasado y liberarte de las creencias y prejuicios que te anclan a una vida mediocre y llena de escasez. Y si necesitas mi acompañamiento, no dudes en contar conmigo 😛 He transitado un camino similar y conozco a lo que te enfrentas y la manera en la que te sientes.

El mundo necesita tu liderazgo

Tenemos un cacao mental del bueno cuando hablamos de liderazgo… En demasiadas ocasiones lo asociamos a estar por encima del resto, a hacerse respetar, dando cuatro gritos si fuera necesario. Y mira, no. Eso NO es liderazgo, sino todo lo contrario… Es un intento penoso de imponer la autoridad. El liderazgo no se fuerza. Son otros los que te reconocen como líder cuando demuestras que tienes las agallas de abrir nuevas vías y luchar por lo que crees.

Porque el líder no es alguien «superior», sino alguien dispuesto a acometer lo que hasta entonces parecía imposible. Alguien comprometido a sacar lo mejor de los demás.

Como identificamos con líder, bien al mandón insoportable, o bien al guaperas carismático y popular, es muy posible que sintamos que el liderazgo no va con nosotras, que preferimos mantener un perfil bajo y que no nos gusta alzar la voz. Pero no caigas en la trampa de acallar a tu líder interior. Si sientes una llamada, si tienes una causa, si te identificas con una misión hasta tal punto de que te obsesiona hacerla realidad… Estás emanando liderazgo en potencia. Será tu pasión la que inspire a otras personas que se vean reflejadas en tu idea.

Líder es aquel que se atreve. Es quien entiende que el liderazgo no es un don heredado, sino una decisión consciente, una apuesta por el futuro que va mucho más allá de su propio interés personal… Y tú, amiga mía, también eres (o serás) líder, que no te quepa duda. Tan solo necesitas conectar con tu propósito.

4 comentarios en “Lo que te define como emprendedora espiritual”

  1. Si me considero una emprendedora espiritual, por el momento no lo ejerzo mucho me estoy preparando para lograrlo, me falta mucho pero se que lo voy a lograr

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  2. Me considero iniciada en emprendeduría espiritual, ya que esta semana he preguntado al Registro Mercantil, si los nombres que me gustan estan libres… a la espera de su respuesta : )

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