Diez maneras de adquirir una mentalidad de abundancia

¿Crees que podrías adquirir o mejorar tu mentalidad de abundancia? Entonces, este post es para ti 😉

La mentalidad no es algo estático, ya que podemos trabajar en ella de manera constante. De hecho, es lo que debemos hacer si aspiramos a tener una vida más próspera, realizada y feliz.

El autor americano Stephen Covey, en su libro ‘Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva’ diferencia entre mentalidad de escasez y mentalidad de abundancia. Cuando crees que hay suficiente para todos, manifiestas una mentalidad de abundancia. Si por el contrario piensas que los éxitos de los demás te están robando oportunidades, estás cayendo en la mentalidad de escasez (muy propia de los haters, por cierto)

Para potenciar una mentalidad de abundancia de manera sencilla, lleva a cabo las siguientes acciones:

1. Atrévete a contemplar el mundo con inocencia y asombro

Adoptar la mentalidad del principiante te ayudará a analizar la realidad sin prejuicios y considerar las múltiples posibilidades que te ofrece el presente. Esto te conectará con la abundancia y te permitirá con mayor conciencia.

¿Cómo lograrlo? Cuestiónate de manera constante qué es lo nuevo que puedes aprender de las situaciones que vives y pon en entredicho los juicios precipitados que te llegan a la mente.

2. Agradece por sistema

Gracias es una palabra mágica (piensa en el uso tan maravilloso que se hace de ella en Ho´ponopono) ¡Formúlala con más frecuencia y empieza a analizar cómo te sientes!

Una práctica recomendada consiste en llevar un diario de agradecimiento o simplemente, antes de dormirte, pensar en las tres mejores cosas que han sucedido en tu día y agradecerlas mentalmente o a modo oración. Cuando valoras lo que tienes, estás dejándole claro al universo que quieres más, y vibrando abundancia.

3. Analiza tus pensamientos

¡Y pondéralos! No todo lo que te cruza la mente es una buena idea. Ten el coraje para poner en tela de juicio los pensamientos dañinos y deséchalos si no te están haciendo bien. Eres libre para cuestionarlos y transformarlos, al fin y al cabo son tuyos.

Para lograrlo, toma distancia de tu discurso interno y reconoce desde qué lugar estás hablando. Si la emoción que da fuerza a un discurso es el miedo o la vergüenza, neutraliza el guión y crea una alternativa.

4. Evita las comparaciones

Son odiosas y no tienen sentido. Eres tan única, diferente y especial como el resto, al igual que lo es tu proceso. Por ello, no compares tu situación ni tu historia con la de nadie más. Sobre todo, si hacerlo va a llevarte a sentir mal.

Las redes sociales nos muestran una realidad edulcorada, propiciando que comparemos nuestra situación con la mejor versión (súper editada) de otras personas. Deja de seguir a quien no te hace sentir bien. Nada te obliga.

5. Sé generosa

Para recibir, nada mejor que dar. Al hacerlo, estás estableciendo las bases de la reciprocidad, ya que si eres generosa con alguien, esa persona estará más predispuesta a devolverte el favor. Llámalo karma o llámalo justicia. El caso es que compartir es cultivar la abundancia.

Eso sí, asegúrate de que lo haces desde el corazón y no con intereses ocultos. A la interesada siempre se le acaba pillando y su mentalidad está muy lejos de la abundancia.

6. Huye de las pantallas

El efecto mental y físico que tiene pasar demasiado tiempo contemplando una pantalla es claramente nocivo. Y sin embargo, éste se ha visto incrementado notablemente en los últimos años. Las consecuencias del abuso de las pantallas son depresión, ansiedad, problemas para dormir y concentrarse y dolores en cuello y espalda. Obviamente, todo esto no nos hace sentir que vivimos de forma abundante, sino todo lo contrario.

7. Lleva el foco a lo positivo

Porque las percepciones crean realidades y condicionan tu manera de actuar y tomar decisiones. Eso de ver el vaso medio lleno o medio vacío, importa. Así que asegúrate de que reconoces las cosas buenas que te pasan y eres capaz de descubrir la suerte en cada rincón 😉

8. Toma conciencia de tus fortalezas

Evita la falsa modestia y reconoce abiertamente cuáles son tus fortalezas. Es más, siempre que puedas, trabajar por potenciarlas y mejorar en esas áreas en las que ya eres buena. Al hacerlo, estarás abriendo una puerta a la abundancia y cultivando una mejor autoestima.

9. Rodéate de personas a las que admires

Dicen que todo se pega. ¡Y es verdad! Por tanto, elige bien tus compañías y rodéate de personas inspiradoras, con quienes te sientas a gusto y de quienes puedas aprender. Cultiva las amistades que te hacen sentir bien y sigue solo a aquellos que te suman.

10. Aumenta la tolerancia al riesgo

Y atrévete a salir de tu zona de confort. Quién no arriesga, no gana… Por lo que el riesgo (en su justa medida) es inherente a la abundancia y te abre la puerta a un mundo más abundante y feliz.

¿Y tú? ¿Hay algo que lleves a cabo que te haga sentir abundante?

¡Te leo!

4 comentarios en “Diez maneras de adquirir una mentalidad de abundancia”

  1. A mí, generalmente, me hace sentir abundante compartir con los míos, poder hacer cosas con ellos, por y para ellos, sobre todo ellas; eso me hace sentir rica y abundante, me hace poderosa y mi premio, o mi ganancia, es ver su felicidad, o esa es mi idea, llamadme egoísta por querer obtener algo a cambio, pero debo ser honesta.

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  2. Conectarme con la naturaleza, la naturaleza es abundante en esencia, las criaturas no viven preocupadas por que se les acaben los recursos, siempre he pensado que en ellos no existe la escasez. Me funciona bien, aunque debo decir que fui criada en medio de mucha escasez, en lo físico, mental y emocional y me ha costado mucho desaprender, pero lo voy logrando.

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